Estamos entrando en la porción llamada Qui Tetsé. Este capítulo de la Torá habla sobre estrategias de guerra. Por consiguiente, esta porción recibimos la energía de audacia y valentía para afrontar cualquier conflicto que experimentemos en nuestra vida. Sin embargo, es importante estar conscientes de que el enemigo no siempre está fuera de nosotros.
Marte, el planeta de la guerra, está en conjunción con Mercurio, el regente del mes de Virgo; esto trae energías marciales al cosmos. Marte exalta el deseo, el atrevimiento, la valentía y la capacidad para luchar por buenas causas; es decir, la guerra contra los sistemas de creencias limitados. Nuestra voz interior podría decirnos “no eres suficientemente bueno” o “tener una vida llena de Luz es demasiado bueno para ser verdad”. Resístete a estas ideas.
Atención: Por otro lado, Marte puede dirigir esta energía hacia otras personas, así que trata de limitar tus prejuicios.
En unos pocos días entraremos en la zona de renovación kabbalística conocida como Rosh Hashaná. El trabajo interno que hacemos antes de este período, concentrado en la conciencia y los sistemas de creencias, afecta el año entrante. El trabajo que realizamos es similar a una guerra, dado que expandimos nuestra mentalidad y nos abrimos a un asombroso nuevo año, una nueva vida y una nueva energía positiva. Usamos la energía de Marte para reunir la valentía necesaria para desafiar, cuestionar y destruir los peores de todos los enemigos: la duda propia y el egoísmo.
A fin de sacar el máximo provecho de esta conjunción Marte-Mercurio, podemos usar esta meditación proporcionada por Karen Berg para la semana de Qui Tetsé. (En Inglés)
(Source: https://kabbalah.com/en/articles/to-fight-the-good-fight/)
“Esta semana en tu meditación, imagina que eres un gran general en el mar. Cierra los ojos e imagina que navegas por el gran océano. Puedes sentir la brisa marina en tu rostro y el viento en tu cabello. Cuando el mar se agita también lo hace tu corazón y su deseo por lo mejor de la vida. Estás en búsqueda del amor. El mar ha sido brusco a veces, pero tú tienes el valor para navegarlo y continuar tu curso. Tienes de frente la tierra que fue prometida, una tierra de paz y plenitud. Pero por ahora continúas navegando las olas de la vida. En tu interior sabes que despertar tu corazón para compartir y dar no siempre es fácil, pero estás dispuesto a hacer el esfuerzo porque sabes que quien da siempre gana. Nos beneficiamos del hecho de que el Creador es como el viento en nuestras velas, porque el amor es la razón por la que vinimos a este mundo. El amor es lo que necesitamos para resolver cada problema que enfrentamos. El amor es nuestra buena batalla y vale la pena luchar por revelarlo en el mundo”.