No existe sección del Zóhar que pertenezca realmente a la porción de Reé.
La palabra Reé significa “ver”, lo que parece ser totalmente superfluo ya que los pocos primeros versos bíblicos dicen: “Observen, hoy presento ante ustedes una bendición y una maldición; la bendición, si escuchan los mandamientos del Señor, los cuales les doy en este día, y la maldición si no escuchan los mandamientos del Señor…”. ¿La palabra “Observen” tiene algún sentido en lo que Dios nos está diciendo? En la vida ¿No observamos que ocurre lo contrario a lo que este verso se refiere: aquéllos que son bondadosos y buenos parecen malditos y aquéllos que son malos se salen con la suya?
"La palabra Reé es uno de Los 72 Nombres de Dios".
La palabra Reé es uno de Los 72 Nombres de Dios que más aplicamos durante nuestras oraciones. La palabra “ver” puede utilizarse para referirnos a un entendimiento, como en ver algo no físico. Por ejemplo, en la expresión “¿Ves?” la palabra “ver” o “yo veo” está reemplazando “yo entiendo” (¿Ves a lo que me refiero? = ¿Entiendes a lo que me refiero?). Utilizamos esta expresión infinidades de veces. Sin embargo, también utilizamos la palabra para referirnos a algo físico que vemos.
En otra sección, el Zóhar dice que la mayor plaga de la humanidad es que no vemos, que frecuentemente por pensar que somos tan inteligentes, no vemos lo que realmente está por venir; no vemos lo que realmente está pasando. El Zóhar y el Talmud expresan la idea de que la mayoría de los contratiempos en la vida (la enfermedad, la pérdida de dinero, la pérdida de estatus financiero, una pérdida en la familia, disputas familiares) se originan a partir del mal de ojo. Ni siquiera estamos hablando sobre personas negativas; estamos hablando sobre el mal de ojo inconsciente.
"No vemos lo que realmente está por venir".
Algunos piensan que cuando eres una buena persona recibirás bendiciones, pero en realidad, ser una buena persona no es garantía de que recibirás bendiciones, y tampoco ser una persona mala es garantía de recibir una maldición. Obviamente, el primer verso no se está refiriendo a algo físico. La idea es que cuando tenemos la habilidad de ver lo que viene antes de que ocurra, entonces podemos hacer algo al respecto. Si no estamos conscientes en el momento en el que la negatividad aflora es debido a que no es parte de nuestra realidad en ese momento. Está así de oculto.
En Reé, la biblia repite una y otra vez que el conocimiento no proviene de cuán instruido eres. ¿Cuántas veces hemos recibido una advertencia y aún así no prestamos atención? Éste es el beneficio de esta porción. El Creador nos está diciendo: “No hagas esto, podría ocasionar un desastre”. El Rey David dice que tenemos ojos y no vemos. Esto se debe a que ver no ocurre en un nivel físico. Ver un desastre inminente, ver una oportunidad, esta es la bendición de ver y es de lo que se trata la porción de Reé.
Cuando entendemos, cuando “vemos” lo que esta porción nos está enseñando, nos damos cuenta de que no se refiere sólo a cumplir un mandamiento. En el Zóhar, Rav Shimón dice que si no tenemos conocimiento, no podemos hacer la conexión.
Es una paradoja, pero la restricción nos ayuda a ver, a tener conocimiento, y la restricción requiere disciplina. La disciplina nos ayuda a estar conectados con Dios, y cuando estamos conectados con Dios, recibimos los mensajes. Rav Shimón estaba tan conectado que su consciencia estaba por encima del tiempo, el espacio y el movimiento y debido a ello, él tenía verdadera visión.