En el inicio de la Luna Nueva, Leo es el centro de atención. Y es perfecto ya que allí es donde le gusta estar.
Este mes es regido por el Sol, que nutre a todas las formas de vida. Con este poder celeste como apoyo, los leo tienen una gran presencia por naturaleza. La personalidad de Leo es magnánima, colorida, llena de confianza en sí mismo y dominante. Aunque sea uno de los leones o leonas más reservados de este planeta, pueden aún encontrarse en posiciones de liderazgo porque la gente siente su energía. Entre los famosos leo están: Barack Obama, Amelia Earhart y Coco Chanel; en efecto, son revolucionarios. Mi esposo, Rav Berg, también nació durante este mes.
Tal y como muchos de ustedes saben, Leo coincide con el período de tiempo llamado Bein Hametsarim. Un tiempo en el que la capa de ozono espiritual desaparece y hay una energía intensa, por eso nos conviene tener equilibrio en lo que hacemos y lo que decimos. También nos conviene usar esta energía para generar tanta bondad como sea posible. En la Kabbalah, entendemos que el universo funciona con polaridad. No existe lo negativo sin su correspondiente positivo. Aunque la energía del cosmos en este momento pueda ser difícil, nos provee Luz equivalente. El “transformador” es nuestra conciencia.
A lo que me refiero con “transformador” es a que somos quienes tenemos el poder de decidir a través de la certeza que lo que está ocurriendo en este momento es para nuestro beneficio final, aunque parezca lo contrario. Por ejemplo, si alguien se engripa, certeza sería decir: “Está bien, quizá necesitaba unos días de descanso porque he estado trabajando intensamente y necesito descansar”. Si alguien pierde un contrato, podría decir: “¿Sabes qué? Quizá eso me habría provocado un dolor de cabeza que no necesito en este momento”. Y para ser claros, no se trata de decir que todo está bien cuando no lo está. Se trata de abrir nuestra conciencia a la transformación y reconocer que una Gran Presencia está obrando en nuestra vida.
Si el camino fuese fácil todo el tiempo y tuviésemos satisfacción completa en todo momento, no tendríamos espacio para ser más de lo que somos. Gracias a los obstáculos y aparentes “errores” que ocurren durante el día, la semana o toda una vida, un alma recibe la oportunidad de brillar con más intensidad en este mundo.
Los sucesos ocurren. La pregunta es: ¿Nos volvemos mejores personas gracias a ellos? ¿O caemos en la conciencia de “pobre de mí”? Y cuando nos caemos, ¿nos levantamos? Leonard Cohen dijo: “Hay una grieta en todo, así es como entra la Luz”. Lo mismo aplica en nuestro proceso de vida. Cuando hay una grieta, esa es una oportunidad para que fortalezcamos nuestra certeza.
El Rav siempre decía que una de las mejores maneras de crecer y mantener nuestra certeza es emular al Creador en pensamientos, palabras y obras, es decir, “ser como Dios”. Creo que si todos podemos hacer un poco más de eso en este mes —abrir nuestro corazón cuando es difícil, tratar a los demás con dignidad humana y bondad y elegir el amor por encima del miedo— entonces podemos volvernos más fuertes de corazón y conciencia, al igual que el león, el rey de la jungla.
Donde hay caos, también hay potencial para que la humanidad se levante e ilumine al mundo con su poder. Y todos nosotros sabemos que eso es lo que se necesita en este momento.
Que tengas un maravilloso mes.