Conceptos Kabbalísticos

Un corazón valiente

La libertad más grande de todas es tener un corazón abierto. Nuestro corazón, al igual que un ave enjaulada, desea ser libre para aprovechar su potencial de amar sin límites. Sin embargo, en el caso de muchos de nosotros, nuestro corazón sigue cerrado y enjaulado. Mantenemos el pecho incluso cerrado físicamente, lo que crea bloqueos espirituales y físicos. Pero el corazón anhela amar y ser libre. El primer libro de la Torá nos dice: “Dios creó al hombre a Su imagen”.  Las personas son gotas del gran mar, de hecho, somos el mismísimo mar. Fuimos creados para imitar al Creador y amar como Él lo hace. ¿Acaso no se siente bien amar? ¿Acaso estar enamorado no es la dicha más grande? El amor es todo lo que importa, pero muchos de nosotros mantenemos cerrado el corazón, dudamos en ser libres y tenemos miedo de dar. Esta semana, el universo nos ofrece el regalo más profundo del año. Recibimos la llave para abrir las puertas de nuestro corazón. Recibimos la oportunidad para liberar nuestro amor y hacer ascender nuestro corazón. Recibimos la valentía para cumplir nuestro potencial divino y seguir las huellas del Creador. Amar a los demás como a nosotros mismos es nuestra mayor inspiración y nuestro logro más profundo. Esta semana recibimos un corazón valiente.

Nuestra porción esta semana es la primera del tercer libro de la Torá. Se llama Vayikrá. En nuestra última porción, el Tabernáculo fue construido finalmente y la presencia del Creador lo llenó. Los israelitas ahora tienen una conexión con el Creador como nunca antes en la historia de la humanidad. El Tabernáculo fue diseñado para ser una vasija del Creador, para albergar las Tablas y purificar al pueblo a través de sacrificios. El sacrificio es el medio por el cual podemos redimirnos y corregir nuestros errores. El hecho de tomarnos el tiempo y esforzamos por disculparnos con alguien, ya sea con palabras o acciones, es un sacrificio. Vayikrá establece las distintas metodologías en las que se realizan sacrificios y los poderes de purificación que ofrecen. Curiosamente, la traducción profunda de la palabra sacrificio, korbán en hebreo, significa “acercarse”. Cuando nos purificamos o eliminamos nuestra negatividad, podemos acercarnos al Creador. Este es el secreto de esta semana y de la vida. El Creador no toma para Sí mismo y solo es una energía de bondad amorosa y compartir. Cada vez que tomamos la decisión de dar y compartir, nos acercamos al Creador. Vayikrá nos sana de nuestro Deseo de Recibir para Sí Mismo que evita que actuemos de manera amorosa y bondadosa. Vayikrá rompe nuestras cadenas y nos libera para ser capaces de amar.

Junto al poder de Vayikrá tenemos una lectura especial sobre la batalla contra el ejército de Amalek. Esta lectura especial será hecha con Vayikrá este sábado en el llamado Shabat Zajor, el Shabat del Recuerdo. La lectura sobre Amalek es nuestro segundo regalo hacia la libertad. En la lectura, el Creador nos dice que nunca olvidemos el ejército de Amalek y la batalla que tuvo contra los israelitas. La Torá es un código divino. Las historias que leemos solo son caparazones exteriores que contienen enorme energía espiritual diseñada para beneficiar y ayudar a toda la humanidad. Amalek tiene el mismo valor numérico que la palabra “duda”. A través de esta lectura, se nos da el invaluable regalo de eliminar toda forma de duda, miedo, preocupación e incertidumbre. ¡Vaya regalo el que nos da el Creador esta semana! Se nos otorga la eliminación de nuestra conciencia negativa a través de Vayikrá, además de la eliminación de nuestros miedos gracias a Shabat Zajor. Esta semana abrimos las cerraduras de nuestro corazón y finalmente podemos probar la libertad de un corazón abierto y amoroso.

Esta semana entrante también incluye el aniversario de la muerte de nuestro maestro y líder Moshé. Está más vivo que nunca esta semana, nos guía hacia el camino del amor y de la Luz, tal y como lo hizo con los israelitas hace miles de años. ¿Es coincidencia que la energía de Moshé esté presente durante esta semana en particular? Para nada. Moshé eligió esta semana para revelar su energía con el fin de ayudarnos en nuestra mayor transformación espiritual y maduración de todo el año. La purificación de Vayikrá y la eliminación de dudas en Shabat Zajor nos prepara para recibir la mayor elevación del año, la festividad de Purim. Purim, que se celebra la próxima semana, es considerado como el día más elevado del año, trae la Luz del Creador más elevada a nuestra vida. La Luz de Purim elimina todas las ilusiones y podemos ver la interconexión que existe entre toda la humanidad, la existencia de todos nuestros seres queridos y el maravilloso amor que el Creador tiene para nosotros. Purim elimina los bloqueos que nos impiden ver la Realidad Verdadera. La realidad en la que todos somos uno y el amor que damos en realidad es amor que nos damos a nosotros mismos. Vayikrá, Shabat Zajor y nuestro maestro Moshé nos ayudan esta semana para guiarnos hacia nuestra libertad. Recibimos un apoyo inigualable para liberar nuestro corazón y no tener miedo en el amor. Eliminamos las cadenas, nuestros miedos se desvanecen y finalmente somos valientes. Somos liberados para alcanzar nuestro potencial más alto al ser como el Creador, un ser de amor y compartir puros. De este modo creamos el cielo en la tierra para nosotros y el mundo entero. Se dice que cuando el mundo complete su misión espiritual, cada día será como Purim. No habrá Torá ni ninguna otra festividad. Solo el amor, la conexión y la alegría que es Purim.

Esta semana en tus meditaciones, visualiza uno de los animales sagrados: el león. Cierra los ojos y visualiza al león parado fuerte y orgulloso en el gran desierto. Su hermosa cara, casi humana, y su cabello ondeando con el viento. El león no tiene miedo ni duda. ¿Tienes miedo de amar? ¿Tienes miedo de dar? Es el momento de que caminemos en el mundo con la valentía de un león. Para ayudar a quienes lo necesitan. Para reparar los corazones rotos. Para llenar las manos vacías. El Creador estará con nosotros hoy y mañana. No debemos temer más. Se acabó el tiempo en el que el miedo nos retiene. Llegó una nueva era en la que cumplimos nuestra misión en la tierra y seguimos los pasos del Creador. Los pasos del amor y la dignidad humana para todos. No tenemos miedo cuando amamos. No tenemos miedo cuando damos. Recibimos el corazón valiente que el Creador siempre ha querido darnos. No hay mayor libertad que la libertad de amar, y no hay mayor felicidad que la que te da el hecho de amar.

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