Conciencia Global

Fortalecer los vínculos del universo

El Arí nos enseña que cada palabra tiene su propia serie de Diez Sefirot, filtros únicos por donde pasa la Luz del Creador. Estas Diez Sefirot tienen dentro sus propias Diez Sefirot, y esas tienen a sus propias diez, y así sucesivamente. Las Sefirot son como las capas de una cebolla: círculos dentro de círculos. A propósito, el piso de la Capilla Sixtina tiene un tramado de círculos, y cada círculo tiene diez círculos en su interior. La idea de que cada Sefirá contiene a las otras Sefirot es una lección importante que Rav Áshlag explora en Las Diez Emanaciones Luminosas acerca de la manera en la que todos estamos interconectados y compartimos una responsabilidad global.

Rav Áshlag explica que todo en nuestro mundo contiene a todo lo demás. Por ejemplo, la primera Sefirá, Kéter, contiene a las otras nueve Sefirot (Jojmá, Biná, etc.). Todo tiene el mismo “ADN” espiritual. Esto se aplica a nosotros también. Cada uno de nosotros tiene un aspecto de todo y cada persona en el mundo. Debido a que tenemos en nuestro interior elementos de todo lo que existe, todo en este mundo está vinculado a cada uno de nosotros.

Este es un concepto del que Rav Áshlag habla llamado avrut, la responsabilidad global que todos tenemos. Debido a que estamos interconectados de esta manera, tenemos tanto la capacidad como la responsabilidad de influir en el mundo que nos rodea. Cuando hacemos algo negativo y caemos, también nos traemos a todos esos vínculos con nosotros. Cuando nos elevamos espiritualmente, también elevamos a todos esos vínculos. De la misma manera, todos los demás están vinculados a todo. Si yo desciendo o lastimo a alguien, lastimo a todos sus vínculos. Y dado que ese alguien está vinculado a todo, cuando lo lastimo hago descender todos los mundos físicos y espirituales. Esto podría darnos una mayor apreciación por la manera en la que todos estamos interconectados y el poder que cada uno tiene en su interior.

Sabiendo esto, ¿cómo fortalecemos el poder de nuestras acciones espirituales a fin de que causen un efecto en cadena a lo largo de todo el mundo? Al estudiar este concepto. Cuando leemos las palabras de Rav Áshlag acerca de nuestra responsabilidad global, despertamos esa conexión entre nosotros y todo lo que nos rodea. Al hacerlo, todo nuestro trabajo espiritual y toda la Luz que revelamos son todavía más poderosos. Cuando estudiamos las palabras del Ari que hablan de la manera en la que todos estamos interconectados, no estamos tan solo estudiando, sino que estamos despertando esta energía en el mundo y, más importante aún, dentro de nosotros.

Desafortunadamente, no todos estudian de los escritos de los kabbalistas. Debido a que pocos estudian la sabiduría, que nos enseña sobre la interconexión de todo, esa conciencia no es avivada lo suficiente en el mundo y, con el tiempo, causa un debilitamiento en los vínculos entre todas las cosas. Por lo tanto, es muy importante que tengamos este estudio a fin de que podamos reavivar los vínculos entre toda la humanidad. A través de nuestra conciencia y trabajo, podemos fortalecer los vínculos que se han debilitado con el tiempo.

Además del fortalecimiento de los vínculos entre nosotros y el mundo, también es importante que fortalezcamos los vínculos entre las almas justas y nuestro mundo. Con mucha frecuencia, en el Zóhar los estudiantes de Rav Shimón bar Yojái le decían: “¡Qué desafortunados seremos cuando dejes este mundo!”. ¿Se imaginan? Estás sentado ante tu maestro y él te enseña algo maravilloso, y dices: “¡Ay, cuando mueras va a ser muy difícil para nosotros!”. ¿Qué clase de cosas son esas para decirle a tu maestro?

La explicación de esto está basada en un versículo de Salmos en el que el Rey David le pide al Creador que le recuerde las necesidades de las personas. A medida que el Rey David comenzaba a elevar su alma, comenzó a olvidar los problemas de la gente común. Las almas de los justos están elevadas de tal manera que nuestros problemas son mundanos para ellos. No es que no les importe nuestros problemas, sino que están tan elevados que no les parecen importantes. Ellos ven el panorama completo, así que los detalles no son tan relevantes. ¡Pero nuestros problemas siguen siendo importantes para nosotros! Así que el Rey David ora al Creador para que no le permita desprenderse en la medida que se eleva. Él le pide mantenerse adherido a las personas.

La lección es que, incluso cuando elevamos nuestra alma, no debemos perder nuestra conexión con todo. Los estudiantes de Rav Shimón bar Yojái le estaban diciendo que no se olvidara de ellos cuando su alma se elevara. Se dice que si tuviéramos la asistencia de las almas justas, llegaría la redención. Una gran parte de nuestro trabajo espiritual implica adherir las almas de los justos a nuestro mundo y recordarles que los desafíos que enfrentamos también son importantes.

Al pensar en esto y estudiarlo, reavivamos los vínculos: los vínculos entre los justos y nuestro mundo, y también entre nosotros y el mundo. Mediante nuestro estudio, fortalecemos esos vínculos y, a su vez, tenemos una mayor influencia en el mundo. Nuestro trabajo espiritual y la Luz que revelamos se fortalece aún más.

*Adaptado del curso de Michael Berg sobre Las Diez Emanaciones Luminosas, clase 45.

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