Festividades y Zonas de Tiempo

La Luz de completitud

El círculo es el símbolo de la continuidad y la unidad, ya que no tiene principio ni fin. Un círculo trasciende el plano temporal y lineal. El círculo se encuentra en el Sol, la Luna, nuestros rostros y nuestros ojos. Nuestro corazón es el círculo más importante de todos. Hacemos un círculo con quienes amamos cuando nos tomamos de las manos. El círculo es un destello de la energía infinita de la cual obtenemos nuestra vida. El Creador es completo e íntegro, y dentro de todos nosotros reside este poder y esta hermosa energía. Esta semana, cuando entra la Luna Nueva de Tauro, trae consigo una hermosa Luz de sanación y continuidad. Nos envuelve y nos recuerda nuestro tesoro interior. Esta semana, el Creador nos proporciona a todos la Luz que necesitamos para restaurar y reconstruir nuestro espíritu. Somos restituidos una vez más.

Nuestra porción y medicina espiritual esta semana es Emor. Emor usualmente cae durante el período de reconstrucción espiritual llamado el Ómer. Es el puente del tiempo entre las festividades de Pésaj y Shavuot. El Ómer es un período de edificación en el cual somos purificados y elevados a nuestro siguiente nivel espiritual. Cada año, el Creador nos regala este período para que podamos recibir la ayuda que necesitamos. Emor nos da el poder y la Luz de la completitud. La porción habla acerca de las cualidades de los sacerdotes que son los líderes espirituales de los israelitas. Ellos deben seguir un camino de pureza a fin de poder ser un canal para la sanación de los demás. No obstante, la verdad es que no solo estamos leyendo sobre la pureza y la perfección de los sacerdotes; estamos leyendo sobre nosotros mismos. La porción de Emor hoy nos motiva a todos a seguir y desear la pureza para que podamos ser poderosos sanadores de nosotros mismos y de aquellos que lo necesiten. Emor enseña que las ofrendas sacrificiales de los israelitas también debían ser puras e íntegras. Es decir, a fin de que nuestros esfuerzos y ofrendas entre nosotros sean verdaderamente efectivos, debemos darlos con amor y sinceridad. Recibimos la energía que impartimos a otros. Si deseamos completitud, unidad y amor, eso es lo que debemos ofrecer. Un regalo de amor es un regalo de completitud. Finalmente, lo que hace que la porción de Emor sea verdaderamente única es la narración de todas las festividades a lo largo del año. Cualquier asunto que trate la porción de la Torá es la energía que nos proporciona. Por lo tanto, a través de la porción de Emor, recibimos el enorme paquete energético de las festividades de Pésaj, Shavuot, Rosh Hashaná, Yom Kipur, Sucot y Simjat Torá. Emor es verdaderamente especial por su poder de renovar y reconstruir mediante el poder de todas las festividades del año. Los días sagrados en realidad son días “completos” en los que la energía que ofrecen es de la fuente más elevada, incluyen la Luz más excelsa de los mundos superiores que están más cerca del Creador. A través de estas festividades a lo largo del año, se nos otorga libertad, continuidad, misericordia, energía ilimitada y felicidad. Los días de completitud en el año son como islas de refugio en el océano de la vida. Allí podemos encontrar los recursos que necesitamos para vivir y prosperar en este mundo. Sin embargo, no tenemos que esperar todo el año para recibir esta oportunidad excepcional. Esta semana, Emor, nos lo ofrece todo, nos sana y nos restituye nuevamente.

El mes de Tauro es el mes de la sanación y la Luz. No es casualidad que este mes exista en el período de reconstrucción espiritual del Ómer. El propósito de Tauro es inspirarnos y renovarnos. Muchos de nosotros quizá nos sintamos perdidos o abandonados por el Creador. La vida está llena de almas con sufrimiento y desesperación, pero el Creador no nos abandona. Hay un sistema y una manera de conectarse con la energía que puede hacer que valga la pena vivir la vida. Kabbalah significa recibir por esta precisa razón. Nuestra porción semanal revela la asistencia encubierta que nos envía el Creador a cada uno de nosotros, a fin de que podamos trascender las dificultades, los conflictos y el dolor. No vinimos a sufrir a este mundo.  Vinimos a este mundo a ser felices e íntegros. Cada día y cada año, somos impulsados hacia la dirección de nuestra alma y el Creador para que podamos experimentar esta Luz de amor y completitud. Dentro de nosotros habita nuestro poder y potencial de cambiar y sanar nuestra vida; pero nosotros tenemos que activar esta energía. La Luz está ahí, llamándote, solo necesitas desearla y permitirle entrar a tu vida.

Esta semana en tus meditaciones, conéctate con la belleza del círculo. Cierra los ojos e inhala profundamente, y luego exhala lentamente. El aire entra y sale, suave y repetidas veces. Al igual que en cada encarnación, venimos y salimos de este mundo repetidas veces, porque en realidad no hay final. Como un círculo, nuestro aliento y espíritu viene y va, sin un principio ni un fin. Este es el círculo de energía del Creador, eterno e infinito. Lo encontramos en los frutos de los árboles, la redondez de la Tierra, los rostros de nuestros hijos y la belleza de nuestro corazón latiente. La continuidad es vida. La continuidad es sanación. La continuidad es amor. Toma estas esferas de energía superior e inferior, y unifícalas. Toma esta Luz y haz que recorra tus chakras, desde la cabeza, a través de los oídos, los ojos, la garganta, el corazón, el plexo solar, las piernas, hasta los pies. Siente cómo tu cuerpo se restituye nuevamente. Al igual que los sacerdotes, los sacrificios y las festividades, ahora tú también eres completo e íntegro. Porque tú eres amor, naciste del amor y emanas amor. El amor es simplemente estar completo.

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